Un gol del capitán Philipp Lahm y dos, ambos de penalti, de Bastian Schweinsteiger, le dieron a Alemania una luchada victoria ante Bosnia Herzegovina, en Fráncfort, en el último test de envergadura antes del Mundial de Sudáfrica.
En la primera parte, Alemania volvió a mostrar el problema de definición que ha venido arrastrando en los últimos amistosos y, pese a fabricar buenas ocasiones de gol en la primera parte, se fue al descanso en desventaja (0-1).
Alemania había puesto la mayor parte del fútbol que se había visto, pero Bosnia marcó el único gol al cuarto de hora, por medio del delantero del Wolfsburgo Edin Dzeko.
Si se repasan las ocasiones que habían tenido los alemanes -empezando por un disparo en el larguero de Lukas Podolski en el minuto 29- la ventaja bosnia era algo injusta.
El seleccionador alemán, Joachim Löw, optó entonces por dejar a Klose en el banquillo para la segunda parte y darle entrada a Cacau.
Pronto el brasileño nacionalizado respondió a la confianza con un robo de balón que dio inicio la jugada del gol del empate, marcado por Philipp Lahm. En general, Cacau se mostró más activo que Klose. Thomas Müller, que entró por Piotr Trochowski, le dio además más variedad al ataque alemán que intensificó la presión.
Las ocasiones siguieron llegando. La más clara fue un disparo de Özil al larguero, antes de que Marco Marin generase un penalti que, en el 73, fue convertido por Schweinsteiger.
El tercero también llegó de penalti, está vez por falta contra Thomas Müller, y otra vez Schweinsteiger fue el encargado de marcar.
El equipo que empezó el partido da una idea bastante precisa de lo que puede ser el conjunto titular alemán en Sudáfrica.
En la primera parte, Alemania volvió a mostrar el problema de definición que ha venido arrastrando en los últimos amistosos y, pese a fabricar buenas ocasiones de gol en la primera parte, se fue al descanso en desventaja (0-1).
Alemania había puesto la mayor parte del fútbol que se había visto, pero Bosnia marcó el único gol al cuarto de hora, por medio del delantero del Wolfsburgo Edin Dzeko.
Si se repasan las ocasiones que habían tenido los alemanes -empezando por un disparo en el larguero de Lukas Podolski en el minuto 29- la ventaja bosnia era algo injusta.
El seleccionador alemán, Joachim Löw, optó entonces por dejar a Klose en el banquillo para la segunda parte y darle entrada a Cacau.
Pronto el brasileño nacionalizado respondió a la confianza con un robo de balón que dio inicio la jugada del gol del empate, marcado por Philipp Lahm. En general, Cacau se mostró más activo que Klose. Thomas Müller, que entró por Piotr Trochowski, le dio además más variedad al ataque alemán que intensificó la presión.
Las ocasiones siguieron llegando. La más clara fue un disparo de Özil al larguero, antes de que Marco Marin generase un penalti que, en el 73, fue convertido por Schweinsteiger.
El tercero también llegó de penalti, está vez por falta contra Thomas Müller, y otra vez Schweinsteiger fue el encargado de marcar.
El equipo que empezó el partido da una idea bastante precisa de lo que puede ser el conjunto titular alemán en Sudáfrica.
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