El desaparecido periódico Presencia fue el medio que envió al primer periodista boliviano para cubrir un Mundial. Tito de La Viña tuvo ese honor. En 1962 viajó a Chile para cubrir la séptima Copa del Mundo de la FIFA.
“Fue un batacazo brasileño, y eso que Pelé jugó sólo en el primer partido (contra México, antes de lesionarse). En la final de Santiago, Brasil venció a Checoslovaquia por 3-1, con goles de Amarildo, Zito y Vava”, recuerda De la Viña.
Acudió a la máxima cita del balompié en su condición de Jefe de Deportes de la sección deportiva del diario católico, que hizo el esfuerzo de que la Copa sea contada por un boliviano desde el lugar de los hechos.
Para De la Viña, el avance tecnológico ha simplificado las cosas para quienes ahora tienen esa posibilidad. “Antes no había esos equipos de ahora, teníamos más dificultades. El periodista o el radialista que iba al exterior tenía que luchar a brazo partido, Bolivia está por debajo de los países que tienen mayor dinero”, recordó.
Después de Chile se le hizo una costumbre, contó que estuvo en Inglaterra (1966), México (1970), Argentina (1978), España (1982) y Estados Unidos (1994), del que guarda los mejores recuerdos, pues allí estuvo con el Grupo Radial Boliviano, con Juan Carlos Costas y Grover Echavarría.
También se le viene a la memoria el torneo en España, “por su buena organización”, y Argentina 78, porque el local se coronó campeón. “Después de disputar la final en 1930, Argentina tuvo que esperar unos cuantos años para lograr el título”, dijo.
Guarda especial recuerdo de sus transmisiones para Cabalgata Deportiva de los partidos Alemania-Bolivia (1994) y Argentina-Holanda (la final de 1978).
“Fue un batacazo brasileño, y eso que Pelé jugó sólo en el primer partido (contra México, antes de lesionarse). En la final de Santiago, Brasil venció a Checoslovaquia por 3-1, con goles de Amarildo, Zito y Vava”, recuerda De la Viña.
Acudió a la máxima cita del balompié en su condición de Jefe de Deportes de la sección deportiva del diario católico, que hizo el esfuerzo de que la Copa sea contada por un boliviano desde el lugar de los hechos.
Para De la Viña, el avance tecnológico ha simplificado las cosas para quienes ahora tienen esa posibilidad. “Antes no había esos equipos de ahora, teníamos más dificultades. El periodista o el radialista que iba al exterior tenía que luchar a brazo partido, Bolivia está por debajo de los países que tienen mayor dinero”, recordó.
Después de Chile se le hizo una costumbre, contó que estuvo en Inglaterra (1966), México (1970), Argentina (1978), España (1982) y Estados Unidos (1994), del que guarda los mejores recuerdos, pues allí estuvo con el Grupo Radial Boliviano, con Juan Carlos Costas y Grover Echavarría.
También se le viene a la memoria el torneo en España, “por su buena organización”, y Argentina 78, porque el local se coronó campeón. “Después de disputar la final en 1930, Argentina tuvo que esperar unos cuantos años para lograr el título”, dijo.
Guarda especial recuerdo de sus transmisiones para Cabalgata Deportiva de los partidos Alemania-Bolivia (1994) y Argentina-Holanda (la final de 1978).
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