domingo, 11 de mayo de 2014

Mundial 2014: La otra cara del balón

PREOCUPANTE | LA FIFA YA HA DICTAMINADO QUE LA SITUACIÓN EN BRASIL NO ES LA MEJOR PARA ORGANIZAR UN EVENTO COMO EL MUNDIAL. SEGÚN SE ACERCA LA GRAN CITA, LOS MALOS ASPECTOS SON MÁS EVIDENTES.

Desde el inicio de las obras en el estadio Arena Coritinthians tres obreros han perdido la vida (lo que suman 7 obreros muertos en todas las construcciones); un periodista danés ha denunciado que en Fortaleza, una de las ciudades más peligrosas de Brasil, se mata a niños para “limpiar” la imagen del lugar; la pacificación de algunas favelas también está en la lupa, hay estadios y aeropuertos que todavía no están listos, además de marchas y descontento de la ciudadanía que no está de acuerdo en que se gaste lo que se está gastando en el deporte, y lo exigen para salud y educación.

Lo cierto es que la preparación del evento está causando un gran dolor de cabeza para el gobierno de Dilma Rouseff que espera que lo que haya a cambio de tanto esfuerzo e inversión, realmente valga la pena. Aunque algunos lo dudan.

Por lo pronto, y según un reciente sondeo de Datafolha, el porcentaje de la población que apoya el Mundial se redujo del 79% en 2008 al 52% ahora, a días de la inauguración.



FAVELAS Y MUERTE

Sin duda el tema prioritario es Fortaleza, aunque el periodista Jensen ha sido muy criticado por los medios brasileños por haber decidido marcharse cuando piensan que debería haberse quedado para contrastar su información y aportar más pruebas ( OH!, quiso ubicarlo sin éxito), pero su relato (ver recuadro) merece ser analizado detenidamente.

En respuesta la Secretaría de Seguridad Pública y Defensa Social del Estado de Ceará ha informado que no existe un registro de las muertes de niños y niñas en situación de calle en Fortaleza. Dichas autoridades señalaron además que: “No hay quejas en sus estaciones por motivos de la denuncia del periodista danés” y que, en el caso de crímenes reales, las personas deben comunicarse con el Coordinador de Operaciones de la Policía Integrada o buscar la estación de policía más cercana.

Cómo sea, la información de Jensen ya ha acusado fuerte polémica tanto en Brasil como en otros países, mientras que en las redes sociales las personas desmienten la información y otras la afirman y comentan que quienes ocultan los hechos “buscan tapar el sol con un dedo”.

La pacificación de las favelas cercanas al aeropuerto en Río de Janeiro no ha sido tampoco para nada fácil. Varios policías y delincuentes han muerto en dispositivos que han implicado a miles de uniformados. Incluso soldados de la Marina.

El ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo, ha dicho que la seguridad del Mundial de fútbol “está garantizada”, luego de que el gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral, y la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, se reunieron para analizar la situación generada por bandas armadas que atacaron comisarías de policía en las favelas “pacificadas”.

Los criminales también incendiaron las llamadas Unidades de Policía Pacificadora (UPP), en las favelas de Manguinhos y Arará-Mandela. "Quieren que volvamos atrás, pero vamos a avanzar con el apoyo de la presidenta y del gobierno federal. Es un momento en el que las Unidades de Policía Pacificadora están siendo provocadas, se trata de una tentativa clara de restarle quitar la moral a la política de pacificación que hizo de Río de Janeiro una referencia en ocupación territorial", dice el gobernador Cabral.

"Nuestro plan fue exhaustivamente discutido con todos los estados. Tenemos un excelente plan de seguridad para enfrentar situaciones en el Mundial. Estamos muy seguros. Tendremos un excelente Mundial con un excelente padrón de seguridad", afirmó Cardozo.

Como principal medida la mandataria brasileña se comprometió a enviar un refuerzo de tropas federales para ayudar a contener los episodios de violencia, lo que explica la presencia de la Marina.

De acuerdo con una fuente de la secretaría de Seguridad brasileña, ahora patrullas de la policía están en diferentes puntos de accesos a las favelas para hacer fracasar cualquier intento de los narcotraficantes. Las autoridades también pidieron a los habitantes que denuncien “criminales, escondites y locales donde puedan haber guardado armas, drogas u objetos robados”, y ordenaron que nadie debe circular sin identificación.

Esta ocupación es un primer paso para ocupar el mayor y más violento Complexo da Maré, controlado por bandas enfrentadas del narcotráfico -Comando Vermelho (CV) y Terceiro Comando- y por una milicia parapolicial. La proximidad con el aeropuerto hace inevitable que el gobierno ocupe esa región.



LA MARÉ

La Maré está formada por 16 comunidades cerca del aeropuerto de Río de Janeiro. Desde que el Complexo do Alemão fue pacificado en el 2010, se ha convertido en la puerta de entrada de armas y drogas a la Cidade Maravilhosa. El control de estos negocios está disputado por tres facciones: el Comando Vermelho, el Terceiro Comando Puro y el ADA (Amigos dos amigos).

En esta zona de guerra, el Ejército permanecerá con el objetivo de preparar el terreno para que en julio se instalen las nuevas unidades de la UPP, la Policía Pacificadora, creada hace más de cinco años para arrebatarles el control del territorio a los narcotraficantes. Pero será solo después de que acabe el Mundial.

Hasta la fecha, hay 37 UPP activas, que controlan 257 favelas y atienden a una población de 1,5 millones de personas. En las últimas semanas, grupos de narcos perpetraron varios ataques a las UPP, dejando seis agentes muertos. Fue tras una noche de pánico en la que cinco unidades de la UPP fueron agredidas simultáneamente, en que Sérgio Cabral, el gobernador de Río de Janeiro, se marchó de urgencia a la capital para pedir refuerzos. Pero el macrodispositivo de seguridad para el Mundial, en el que va a colaborar incluso el gobierno de Estados Unidos, representa un precio muy alto para los habitantes de la Maré.

“Aunque hayan dicho que no está aconteciendo, yo tengo información directa de al menos 30 personas cuya casa ha sido revisada sin mandato”, asegura Bira, un fotógrafo que vive en Nova Holanda, una de las favelas que integran el complejo. Su departamento fue destrozado el año pasado durante una operación policial que costó la vida a nueve residentes y que está siendo investigada. Los agentes destruyeron todo lo que había y tiraron su cámara al inodoro. “Mi caso llegó a conocerse porque soy un fotógrafo de la agencia Imagens do Povo y no tuve miedo de denunciar. Pero los demás se quedan impunes, porque la gente termina callándose”.

“El territorio de la favela no puede ser tratado como un área de excepción, donde los derechos de la población quedan suspendidos en nombre de una idea de pacificación”, asegura Alexandre Cicconelo, asesor de derechos humanos de Amnistía Internacional Brasil (AI). “La presencia del Ejército en la Maré es un tema delicado y una oportunidad para que el Estado demuestre que la seguridad pública es un derecho que debe ser garantizado para los habitantes de la ciudad, sin excepciones”, añade.



“NO ESTAMOS LISTOS”

Mientras tanto, a días nada más para que Brasil y Croacia disputen el partido inaugural del Mundial Brasil 2014 en Sao Paulo el 12 de junio próximo, tres de los doce estadios que serán utilizados en la competición continúan en obras y seis de los aeropuertos dejarán parte de sus reformas para después del evento.

El Secretario General de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA por su sigla en francés), Jérome Valcke ha reconocido que Brasil no está preparado para acoger el torneo internacional. “Si quiere que yo lo resuma: no estamos listos. Tenemos dos estadios donde debemos trabajar” señaló el funcionario de la FIFA, según publica el diario O Estado Do Sao Paulo. Pese a ello Valcke, que ha estado presente en varias inauguraciones de estadios para la Copa del Mundo, ha reiterado a los aficionados y prensa deportiva internacional que todo estará listo para el saque inicial el próximo 12 de junio.

Los dos estadios a los que hace referencia el Secretario General de la FIFA son el Arena Corinthians de Sao Paulo y el Beira Río de Porto Alegre, donde todavía se realizan obras de remodelación a grandes escalas.

El caso del Arena Corinthians es el que más preocupa a la FIFA debido a que será sede el encuentro inaugural entre Brasil y Croacia por el grupo A. Sus obras se paralizaron mientras las autoridades investigaban la muerte de un obrero de 23 años luego de sufrir una caída de 15 metros mientras instalaba graderíos adicionales en el fondo sur. Con esa víctima llega a siete el número de los trabajadores fallecidos durante las obras de los doce estadios.

Recientemente el Cuerpo de Bomberos de Brasil informó que el Arena Corinthians no reúne las condiciones mínimas de seguridad. "El estadio no está seguro para recibir público, teniendo en cuenta que todavía no se adecuó a la legislación vigente y no posee el informe aprobatorio del Cuerpo de Bomberos" señaló el organismo.

De acuerdo con el informe presentado por el Cuerpo de Bomberos que inspeccionó el Arena Corinthians; aún persisten 26 fallas de seguridad; entre ellas un plan de evacuación del mismo en caso de emergencias o un sistema de protección contra incendios.

Otros aspectos, como la logística y seguridad no se encuentran tampoco del todo establecidos, por lo que el Comité Organizador y el gobierno brasileño aseguran estar trabajando para satisfacer las exigencias de la FIFA en el menor tiempo posible.



ACTITUD “POSITIVA”

"Una de las marcas negativas de la organización de la Copa en Brasil es la improvisación. Es una cuestión cultural creer que todo se puede hacer a último momento, sin planificación, pero va a salir bien porque lo resolveremos con hospitalidad y cariño brasileños", ha dicho José Carlos Marques, profesor del Observatorio del Deporte en la Universidad Estatal Paulista.

Por el lado de la billetera el ministro brasileño de Deporte, Aldo Rebelo, ha prometido que el Mundial 2014 será productivo para la economía nacional, en respuesta a las estimaciones de la agencia de calificación de riesgo Moody`s, que señaló que el evento deportivo no incidiría de manera positiva en los ingresos del país.

Rebelo reiteró que el legado de la Copa, al contrario de lo que apuntó Moody's, generó varios proyectos de construcción de estadios y de infraestructura que aumentaron el número de empleos y negocios a corto plazo, pero que también ayudó a la economía de Brasil y que “seguirá fortaleciendo esta estructura desde el sector turístico”.

El ministro aseguró que los empresarios apuntaron hacia el incremento de la economía desde antes que empezaran los preparativos de la Copa y de las Olimpiadas (2016) y encargaron un análisis sobre el tema a empresas consultoras, el mismo que Rebelo mencionó.

"Los impactos socioeconómicos de los grandes eventos", preparado por Ernst&Young en asociación a la brasileña Fundación Getúlio Vargas, apunta un pronóstico económico bastante optimista para Brasil tras la realización del Mundial y de los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro (sureste). Rebelo citó el ejemplo de Brasilia que el año pasado, tras la reconstrucción del estadio Mané Garrincha y la realización de eventos locales, captó a muchos inversionistas.

"La Copa nos ayudó a reproyectar nuestros estadios para que puedan recibir, además de partidos, eventos como conciertos, exposiciones, conciertos, congresos, entre otras cosas", dijo Rebelo.

Aunque también tuvo que referirse al reclamo de la gente que dice que el dinero de necesidades inmediatas en el país se está yendo en obras para el Mundial, por lo que aclaró que el Ejecutivo no destinó recursos para la construcción de estadios, sino que aportó ayuda financiera en ciertos estados.



EL MUNDIAL AL AIRE

Sumándose a todo, también está el temor al congestionamiento y a la confusión aérea durante el torneo que atraerá a más de medio millón de turistas a Brasil, por lo que algunas ciudades comenzaron incluso a preparar alternativas, tales como instalar terminales provisorias en carpas para recibir a los hinchas en Fortaleza y Cuiabá, que juntas albergarán 10 partidos, entre ellos algunos de cuartos de final.

"Otros aeropuertos aún no han dicho nada, pero probablemente tendrán que idear planes de contingencia", dijo Carlos Ozores, el principal consultor de aviación de ICF International, que ha asesorado a aerolíneas brasileñas y operadores de aeropuertos.

La situación de los aeropuertos es especialmente sensible, pues son las inversiones más duraderas en el marco del torneo. Otros proyectos de transporte fueron cancelados o retrasados. El caos sería especialmente perjudicial para la presidenta Dilma Rousseff, que hizo una arriesgada apuesta política al privatizar un puñado de aeropuertos con la esperanza de que estuvieran listos para el Mundial. La movida rompió la tradición del izquierdista Partido de los Trabajadores de mantener activos, como los aeropuertos, en manos del Estado.

Si esos aeropuertos no están prontos a tiempo y Brasil no es capaz de ofrecer los servicios de primer nivel que justificaron las privatizaciones, el tema podría transformarse en un problema político.

Las privatizaciones de los aeropuertos son especialmente seguidas de cerca, pues representan el primer paso en un plan de atraer más de 100.000 millones de dólares en inversiones privadas para proyectos de infraestructura pública, por ello la construcción en los aeropuertos ha avanzado a un ritmo intenso, con hasta 8.000 obreros trabajando en turnos las 24 horas del día en cada ciudad.

La Fuerza Aérea Brasileña complicó todavía más las cosas al decretar zonas de exclusión aérea sobre los estadios durante los partidos por razones de seguridad, alterando algunos vuelos en varias ciudades por hasta cinco horas.

"Están ahí nuestros estadios, casi todos listos. El último que será entregado será el de aquí, el Arena Corinthians de Sao Paulo", afirmó Rebelo hace poco en una ceremonia pública. Según Rebelo lo último a ser entregado igualmente serán "las obras de ingeniería en los aeropuertos y las de comunicación", pero otras autoridades han admitido que parte de las reformas en seis aeropuertos terminarán después del Mundial.

"Ya hicimos cosas más difíciles y más importantes”, ha dicho Rebelo. Pero lo refutan, "Brasil acaba de darse cuenta que comenzó demasiado tarde. Es el país con más retraso desde que estoy en la FIFA (1975) y era el único que tenía tanto tiempo para prepararse", dice el presidente de la FIFA, Joseph Blatter. Mientras la gran pregunta es: ¿llegará Brasil a tiempo (y con justicia) al Mundial? (Con datos de AFP, El Tiempo, Blog Nación.ar).

La carta de la polémica

“Desde hace casi dos años y medio llevo soñando con cubrir el Mundial de Brasil. El mejor deporte del mundo en un país maravilloso. Hice un plan, me fui a estudiar a Brasil, aprendí portugués y estaba preparado para volver.

Y en septiembre de 2013 volví. El sueño se iba a cumplir. Pero hoy, dos meses antes de la fiesta de la Copa del Mundo, he decidido que no voy a seguir aquí. El sueño se ha convertido en una pesadilla.

Durante cinco meses fui documentando las consecuencias que provoca la celebración del Mundial. Son varias: remodelaciones, fuerzas armadas y policía militar en las comunidades, corrupción, abandono de proyectos sociales... Descubrí que todos los proyectos y los cambios se deben a gente como yo -un extranjero y también un periodista internacional-. Estoy siendo utilizado para causar buena impresión.

Los matan por la noche, cuando están durmiendo en una zona donde hay muchos turistas

En marzo estuve en Fortaleza para conocer la ciudad más violenta de todas las sedes de la Copa del Mundo. Hablé con algunas personas que me pusieron en contacto con niños de la calle y luego supe que algunos habían desaparecido. A menudo, los matan por la noche, cuando están durmiendo en una zona donde hay muchos turistas. ¿Por qué? ¿Para dejar limpia la ciudad para los extranjeros y la prensa internacional? O sea, ¿por mi culpa?

En Fortaleza conocí a Allison, 13 años, que vive en las calles de la ciudad. Un niño con una vida muy dura. Él no tenía nada, sólo un paquete de maní. Cuando nos conocimos él me dio todo lo que tenía, los maníes. Este niño, que no tiene nada, ofreció la única cosa de valor que tenía a un extranjero que llevaba cámaras por valor de 10.000 dólares y una tarjeta Master Card en el bolsillo. Increíble.

Pero su vida está en peligro debido a gente como yo. Corre el riesgo de convertirse en la próxima víctima de la limpieza que están efectuando en la ciudad de Fortaleza. No puedo cubrir este evento después de enterarme de que el precio de la Copa no sólo es el más alto de la historia en dinero, sino que estoy convencido de que ese precio incluye también las vidas de niños.

Hoy voy a volver a Dinamarca y no volveré a Brasil. Mi presencia sólo está contribuyendo a un desagradable espectáculo en Brasil. Un espectáculo en el que hace dos años y medio soñaba participar, pero hoy voy a hacer todo lo que esté en mi mano para criticar y dar a conocer el precio real de la Copa del Mundo de Brasil. ¿Alguien quiere dos entradas para el Francia-Ecuador del 25 de junio?". Mikkel Jensen, periodista freelance danés.

No hay comentarios:

Publicar un comentario