martes, 26 de diciembre de 2017

Demandan a la FIFA por $us 100 millones



Hoy se lo ve como algo natural, que forma parte del juego. Pero la utilización del spray evanescente de los árbitros no tiene una extensa historia dentro del fútbol. Hace menos de 10 años se probó en un partido de la B Nacional en Argentina y comenzó a tener aceptación. La idea propuesta por el brasileño Heine Allemagne y el argentino Pablo Silva, empezó a tener repercusión a nivel continental y luego mundial.

Esta espuma que es empleada por los jueces durante los encuentros de fútbol para demarcar la ubicación del balón y también la posición de la barrera antes de los tiros libres comenzó a usarse en duelos de mayor envergadura y certámenes internacionales, antes de exhibirse en la Copa del Mundo de Brasil 2014. Pero jamás hubo un reconocimiento por parte de la FIFA para los creadores.

“Desde la muerte de Grondona y el FIFAGate, no nos atendieron más el teléfono”, reclama Pablo Silva (periodista de 53 años), quien conoció a su socio brasileño en 2010 e impulsó un producto que ayudó a perfeccionar el deporte. Don Julio, mano derecha del suizo Joseph Blatter (ex presidente de la FIFA), fue una pieza importante para su impulso, pero al parecer las puertas se cerraron desde el arribo de Gianni Infantino, nuevo mandatario de la FIFA.

Lo concreto es que los inventores patentaron la fórmula y su utilización. Ahora reclaman un resarcimiento económico por daños y perjuicios: demandaron a la FIFA por 100 millones de dólares. “Fuimos demasiado tolerantes”, dice Silva, quien recuerda que el 9.15 Fair Play Limit (tal como está registrado) fue usado por los árbitros en el último mundial y que ellos fueron los que proveyeron de forma gratuita unas 300 latas, pese a que el logo de su compañía fue tapado.

Meses antes de la Copa del Mundo en Brasil, la FIFA -a través de su exdirector de marketing Thierry Wiel y su exsecretario general Jerome Valcke- les había hecho la insólita propuesta de 500.000 dólares para adquirir la patente del spray y quedarse con el negocio. Las negociaciones no llegaron a buen puerto y tras eso, explotó el FIFAGate con decenas de directivos manchados por corrupción (incluido el segundo mencionado) y se produjo el cambio de autoridades en la cúpula dirigencial.

Ahora, los abogados de la FIFA aseguran que no existen patentes que les correspondan a Allemagne y Silva, pero un tribunal de Río de Janeiro (ciudad en la que fue registrada la demanda por ser la principal sede del Mundial) a cargo del juez Ricardo Lafayette Campos reconoció las mismas en 44 países y ordenó que el spray se deje de utilizar en partidos que estén bajo la órbita de la FIFA, caso contrario, se expondrá a una pena de 15.000 dólares por cada uno.

La FIFA, que desembolsó millones de dólares por asuntos legales vinculados a los sobornos que se hicieron públicos en el último tiempo, no está dispuesto a soltar más dinero por causas de este tipo.



La frase de los afectados. “Si la FIFA no quiere hacerlo por su cuenta, bueno, lo hará la justicia como lo está haciendo”, dice Pablo Silva.


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